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  • Dora Gil

LA NUTRICIÓN DEL MOMENTO PRESENTE



¿Qué estoy buscando en el momento siguiente? ¿Hay algo que me falta aquí?

Cuando tengo la honestidad de detenerme y me permito vivir este momento tal como es, haciéndome una con lo que experimento, lo primero que observo es que algo se completa. El vacío que sentía y que me impulsaba a buscar algo con que llenarlo, se disuelve.

El pequeño yo es una criatura hambrienta. No sólo de comida, sino de cualquier cosa que pueda saciarle su insatisfacción. Pero curiosamente, esa insatisfacción, si es contemplada desde la quietud, naturalmente se disuelve. Sólo buscaba presencia, atención, amor, no objetos con los que llenarse o evitarse.

La ansiedad que trata de paliarse con alimentos y sustancias es un estado recurrente en nuestro mundo. Buscamos liberarnos de ella a toda costa sin darnos cuenta de que surge precisamente de esa evitación del momento presente, del rechazo de nuestra vida aquí y ahora.

Al aceptar detenernos y abrirnos a experimentar lo que hay aquí, sin necesidad de hacer nada, la angustia y la agitación se desvanecen: ¡Hemos llegado a casa! Y nuestro hogar es un espacio cálido y nutritivo, está lleno de vida. De hecho, es el lugar donde está la vida y donde nos sentimos profundamente alimentados sin necesidad de buscar en otro sitio o en otro momento.

Cuando comprendo y experimento esto, se abre una puerta inmensa: ¿Estoy diciendo que sólo con aquietarme y fundirme con la vida que hay aquí me puedo sentir plena? ¿Imaginas qué alivio darnos cuenta de tantas supuestas necesidades que son ficticias y el ahorro de energía que supondría vivir sin la urgencia de calmarlas?

“Ganarás el pan con el sudor de tu frente”. Esta frase bíblica cobra sentido cuando comprendo que evitar este instante es abandonar mi propia vida, mi fuente de verdadera nutrición. Entonces todo se hace costoso y difícil. Todo requiere esfuerzo, enfermamos con frecuencia, nos cansamos buscando donde no hay. Escaparme de este momento para ir en busca del siguiente me deja desnutrida y sin fuerzas.

Sin embargo, estamos explorando una posibilidad extraordinaria que siempre ha estado aquí para nosotros: la fuente de la verdadera nutrición, el AHORA vivo, pleno de consciencia, verdadero alimento siempre disponible, fuente de nutrición inagotable. Este descubrimiento nos está esperando a todos desde siempre para colmarnos de paz, esa que es nuestra y que nada ni nadie nos puede arrebatar.


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© 2020 Dora Gil

© Fotos Fran Carmona